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Arco con flechas

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Arco con flechas



Ocosingo, Chiapas

Rama y Subrama

Temas diversos
Arco y flechas
Objetos

Juego de arco con 9 flechas. Se elaboran en 6 tamaños, desde 20 centímetros hasta 1.20 metros: mini, midi, chicas, medianas, grandes, y la extragrande, que es el tamaño original.
Materiales

Varas de maderas tropicales duras, carrizo, plumas de aves, cera de abeja y tizne, pedernal, cáñamo de maguey o de algodón, plumas de gallina y loro, pinturas de óleo.
Herramientas

Hueso de venado para hacer las puntas de pedernal; hacha y lijas para las varas de madera.
Técnicas

Para las flechas: se toma la vara de carrizo, se inserta una parte de la varita de madera en la parte del frente, y se hace un amarre con el hilo encerado y tiznado. Se coloca la punta de pedernal y, de la misma manera, se amarra con el hilo encerado y tiznado. En el otro extremo del carrizo se hacen pequeñas ranuras y se colocan las plumas. El diseño de la vara de madera y del pedernal varía según el uso.
Para el arco: se trabaja una vara punteada en ambos extremos, amarrando el tensor con hilo encerado y tiznado.
Usos

Las flechas fueron, hasta entrado el siglo XX, el instrumento con el que procuraban su alimentación los lacandones. Actualmente son de uso decorativo y su producción se realiza al interior de la unidad familiar; han surgido también tipos de especialización: los tzeltales vecinos hacen las varas, algunos lacandones siembran y venden el carrizo, y otros cuantos hacen las puntas de pedernal. Todo el proceso se contabiliza en unidades de 100.
Dinámica comercial

El juego de arco y flechas es el arte lacandón con mayor demanda por el turismo que visita Chiapas y la Península de Yucatán. Corresponde con la visión romántica de la etnia que convivió en armonía con su entorno. La mayor parte de las ventas se realizan en Palenque, donde ellos venden directamente, y en San Cristóbal de las Casas, Tuxtla, Mérida y Cancún.
Medio ambiente

Los lacandones recibieron capacitación para pintar con óleo las plumas de aves de corral y así lograr semejanza con los colores de las plumas de loro y guacamaya; esto ha contribuido a la conservación de las especies, además de que las de loro están catalogadas en CITES, por lo que el comprador no tendrá problemas con las pintadas.
En décadas pasadas, la sobreexplotación de los recursos naturales por la colonización de la selva, así como la extracción de maderas como el cedro y la caoba, han puesto en riesgo su hábitat.
Estatus

La producción es para la venta a turistas y coleccionistas. Dependen, en gran medida, de la venta de los juegos de flechas, ya que es el producto artesanal lacandón con mayor demanda.
La etnia lacandona está en la lista de aquéllas en riesgo de extinción.
Bibliografía

http://www.othontellez.com.mx/index.php?option=com_content&task=view&id=13&Itemid=28
Baer, Phil, y M. Baer, Materials of Lacandon culture of the Petha region, Manuscript 34, Microfilm Collection of the Manuscripts on Middle American Cultural Anthropology, Sixth Series, Chicago, University of Chicago Library, 1950.
Garfias, Gerardo, y Marta Turok, Los lacandones: un mito de la Reforma Agraria, en Ochoa, Lorenzo, y Tomás A. Lee (eds.), Antropología e historia de los mixe-zoques y mayas, México, UNAM, 1983.
 
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Fecha de última modificación: 18 de diciembre del 2009, 17:19
Información proporcionada por:
Red Nacional de Información Cultural
Coordinación Nacional de Desarrollo Institucional/SIC